Esta mañana Mahatma y yo hemos mirado al cielo de pronto siguiendo el vuelo de un pájaro de vistoso plumaje y todavía más llamativo canto. Parecía un loro, y se ha posado en el tejado del vecino, y desde ese momento Mahatma no ha dejado de observarlo. De pronto, el bichejo ha hablado. "Hola, cómo estásss..., encantado", ha dicho con voz impostada dejando asombrado a mi colaborador, que no ha se ha demorado en contestarle educadamente y preguntarle si necesitaba algo.
El pajarraco, a modo de contestación, ha vuelto a repetir: "Hola, cómo estásss..., encantado", dejándole totalmente perplejo. Después de varios infructuosos intentos de mantener conversación obteniendo siempre la misma cansina cantinela, se ha dado por rendido.
- Mr. Xarat, a mí que esto me recuerda algo que me ha pasado antes...
- ¿Algo paranormal, Mahatma?, le sugiero.
- No sé..., un tipo así muy bien arreglado, con modales atrayentes y que habla muy bien pero sin decir nada...
Me he quedado esperando a que él mismo resuelva su déjà vu de pacotilla y por fin se muestra victorioso.
- ¡Ya está!, me recuerda la entrevista que le hicimos a aquel líder político tras su mitin.
Y es cierto, menudo pájaro de cuenta era aquel edil.

